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La Puta lola

Realmente nos hemos vuelto locos

Realmente nos hemos vuelto locos Acabo de recibir un mail que me ha dejado de piedra. Por todos es conocido que las empresas químicas, farmaceuticas y de investigación utilizan animales como tests vivientes, y bien, poco se hace contra esto (hay tanto poc cambiar en el mundo...)pero esto último no tiene nombre. Bueno, sí lo tiene, se llama BONSAI KITTEN. En resumidas cuentas, un japonés que vive en Nueva York se dedica a criar y vender gatitos, hasta aquí nada estraño. Lo increíblemente abominable es que les dan un relajante muscular, y les
encierren en frascos de vidrio, VIVOS! Allí viven toda su vida, encerrados. Respiran por un agujero pequeño, y les dan de comer por un tubito . Los huesos del gato se adaptan a la forma del frasco, porque todavía son
muy jóvenes. Esta cosa horrible esta muy de moda en NYC, en Indonesia y en China.

Sinceramente, a veces me da vergüeza pertenecer a eso que llaman mundo civilizado. Aquí la gente preocupada por donde estar Illiana y al otro lado del charco ponen gatitos en la vitrina.

Desde esta web hago un llamamiento a todos aquellos que valoren lo que es la vida y se unan a preocuparse y luchar por causas con sentido y dejarnos de tonterías. He dicho.

Bonsai Kitten

2 comentarios

Morales -

De todas maneras la gente hace cosas horribles con los animales que deberían ser castigadas más duramente. También he dicho ;)

Morales -

Yo oí que eso no era más que un truco para aumentar las visitas a la página (hacer una cadena de protesta diciendo lo horripilante que es y poner la dirección de la página). A una compañera de nuestra clase, muy enterada en ese tema (Diana), se lo dijeron varias asociaciones en defensa de los animales.
Las fotos que se pueden ver en la página no son tan horripilantes como dicen que son... la que tú pones, por ejemplo, podría ser un gato empujado contra un cristal... no parece tener ninguna deformidad... otras fotos que se muestran son iguales... aparece el gato contra un cristal, pero no la totalidad del recipiente, por lo que es muy fácil que no esté dentro, si no que lo empujen un poco contra él.